Veritrad

Cultura y traducción

Cultura y traducción

«Cada vez que escucho la palabra ‘cultura’, quito el seguro de mi pistola.» (Johst, 1933, pág. 89). Esta cita hace referencia al peligro que supone el concepto de cultura, una noción que todos entendemos, visualizamos e interpretamos, pero para cuya definición no somos capaces de ponernos de acuerdo. Ned Seeleye afirmó «No conozco una forma mejor de asegurarse de no obtener nada productivo, que un departamento de idiomas debute su enfoque sobre la cultura con una preocupación teórica por definir el término» (Seeleye, 1978, pág. 13). A pesar de este aviso, resulta necesario para nuestro trabajo estar de acuerdo en lo que significa la cultura para un traductor, puesto que esta polémica desconocida representa una parte fundamental de todo texto, y por ello, la inmensa mayoría de las dificultades de traducción.

Definición de cultura

David Katan explica la cultura como un modelo o mapa mental del mundo. Este modelo es un sistema de creencias, valores, estrategias y entornos cognitivos interrelacionados y congruentes que dicta las bases comunes de comportamiento de una población. Cada uno de estos parámetros se encuentra anclado a un sistema que compone el contexto compartido que identifica a una persona.

Relación entre lengua y cultura

Para entender la importancia de la cultura para un traductor, es necesario plantearse la relación entre lenguaje y cultura. Además, cabe destacar las dificultades a las que se enfrenta un traductor en materia de cultura. Finalmente, veremos en este apartado los requisitos para ser buen traductor: la competencia traductora.

«El lenguaje está enraizado esencialmente en la realidad cultural, no se puede explicar (el lenguaje) sin hacer referencia constantemente a estos contextos más amplios de la expresión verbal.» (Malinowski, 1938, pág. 305).

Bronislaw Malinowski fue el primer antropólogo en señalar la necesidad de combinar el contexto cultural y el contexto situacional para entender realmente una lengua. En otras palabras, un lenguaje no tiene sentido ni significado para un interlocutor si éste no tiene en cuenta la situación y la cultura de las que proviene. Para el antropólogo, como para todo traductor, la importancia del lenguaje radica en el mensaje y no tanto en la semántica.

Franz Boas estudió el vínculo entre cultura e idioma y concluyó que existe una relación dinámica entre cultura, lenguaje y pensamiento (Boas, 1911, pág. 7). El antropólogo, Edward Sapir, apuntó en su ensayo Language, Race and Culture (Sapir, 1949, pág. 207) que «el lenguaje no existe sin la cultura». Dell Hymes le dedicó un libro a Sapir en el que recalcaba la importancia de estudiar detenidamente los valores y creencias culturales por su estrecha relación con los acontecimientos comunicativos (Hymes, 1974, pág. 4), como sería una traducción.

Más adelante, en 1990, Joseph O’Connor y John Seymour apuntaron en su libro An Introducition to Neurolinguistic Programming que «aprendemos el significado de las cosas gracias a nuestra cultura y nuestro crecimiento individual» (O’Connor & Seymour, 1990, pág. 131). En otras palabras, sin cultura no existe un significado.

Un traductor actúa como un canal entre un emisor y un receptor. Pero la realidad es que, un traductor es también el primer receptor de un texto, y por ello, es necesario que entienda el mensaje del emisor (el contexto situacional y cultural), para poder, en un segundo plano, reemitir el mensaje original en una lengua meta.

En conclusión, los autores, antropólogos y lingüistas, coinciden en que no existe significado sin contexto cultural: para entender un mensaje es necesario tener conocimientos de la cultura de la que procede.